Presley Gerber, hijo de la reconocida modelo Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber, habría muerto como consecuencia de una “sobredosis fatal”, según informó el sitio estadounidense TMZ. El joven modelo tenía 27 años y se encontraba alojado en un centro de rehabilitación de Los Ángeles.
De acuerdo con el medio, Gerber compartía el establecimiento con otras personas, aunque ocupaba una vivienda separada dentro del complejo. Fuentes con conocimiento directo del caso aseguraron que la familia recibió la información de que la muerte habría estado vinculada con una sobredosis.
Por el momento, las autoridades no determinaron oficialmente la causa del fallecimiento.
El médico forense del condado de Los Ángeles indicó que la investigación continúa y que la información disponible es limitada. También confirmó que Presley fue declarado muerto a las 9.45 del 20 de septiembre por los paramédicos que acudieron al lugar.
La investigación quedó a cargo del Departamento de Policía de Santa Mónica.
El mensaje que había publicado meses antes
La muerte de Presley Gerber se produjo meses después de que el joven compartiera públicamente detalles de su lucha contra las adicciones.
En marzo, había publicado en su cuenta de Instagram varias fotografías tomadas en una clínica de bienestar de Cancún, México, donde participó de un ritual y una oración como parte de un tratamiento para enfrentar sus problemas de consumo.
En aquella oportunidad, decidió contar parte del proceso que estaba atravesando. “Pre-dosis de ibogaína: un momento de tranquilidad antes de que todo cambiara”, escribió.
En un extenso mensaje, el modelo describió el miedo con el que había llegado al tratamiento y explicó qué significaba para él atravesar esa experiencia.
“Estaba absolutamente aterrorizado, y sabía que lo estaría de nuevo si alguna vez tuviera que enfrentarme a algo así. Mis mantras eran ‘ámate a ti mismo’ y ‘esta tiene que ser la última vez por esta razón’”, relató.
Gerber también habló sobre el esfuerzo que implicó dejar de intentar controlar por completo lo que le sucedía y confiar en el proceso que estaba llevando adelante.
“Dejar de controlarlo no fue fácil, pero confiaba en que había algo más grande que yo que lo guiaba. Sabía por qué estaba allí”, expresó.
En el cierre de aquella publicación, agregó: “Me enfrenté a aquello de lo que había estado huyendo y, en medio de todo, comencé a encontrar el camino de regreso a mí mismo”.